Este Jueves no me puedo apuntar al paseo, así que muy a mi pesar me lo perderé. Pero para no perder el cotilleo os dejo habierto el post para que hagais los comentarios. Cuidado con el Champagne….
Pues lo pasamos muy requetebien y fuimos muy formales.
El primer comentario obligado es relativo a lo metereológico, porque con esta Semana Santa que hemos tenido…. de dónde salió el Jueves?
Tengo sospechas de que, al igual que en las bodas se llevan huevos a las monjas clarisas para asegurar la cosa del buen tiempo, entre nosotros hay alguien que hace lo propio, y no lo confiesa.
Y allí estábamos Jose, nuestro guía espiritual y su inseparable Wilma; Kattalin y Sena,que a ratos iban las primeras porque Sena no tenía el día para segundona; José Ignacio, en dignísima sustitución de Amaia, con la parte baja de su espalda un “poco dolorida”, con Elvis claro; Ana y Bigotes, al que conviene llevarlo siempre a los paseos por aquello de si no encontramos el camino de vuelta se puede contar con que nos lleve galopando;servidora y Lady, a la que le había sentado genial el desayuno, porque tenía la quinta puesta y, cerrando el grupo las dos chavalillas o sea Ane y Kari, por supuesto con Harry y Sirena, alguien lo dudaba?
Cuando llegamos al vivero atamos nuestros respectivas monturas (qué dominio!) a los árboles, para lo cual no sólo llevávamos ronzales, sino que a éstos les unimos también las cuerdas de los fardos para que pudieran comer hierba tranquilamente, lo que se dice auténticos “pofesionales”.
Mientras algunos entraban a por los merecidos refigerios, otros entre los que me cuento nos quedamos fuera del bar a cuidar de los caballos. Y allí estábamos en animada charleta cuando Bigotes decidió que aquella era una hierba estupenda para darse un revolcón y dicho y hecho.
Y en eso salió José del bar para impedirlo, porque las cuidadoras estábamos así tan tranquilamente, mirando cómo se tumbaba, en fin cosas del directo.
Cuando nos preparábamos para regresar apareció la furgoneta de Lajane con ella misma, y de copilotos Amaia y Ritxi, que nos hacían una visita.
Y ya de vuelta, Kari cantaba aquello de “Lástima que terminó, el festival de hoy, pronto
volveremos con..más diversión”. Claro que, a ella José la ha apuntado a una salida a caballo todo un día: envidia yo? ni hablar!
Por último hubo barbacoa, y algo de picar, por supuesto, que esto de montar cansa mucho, y hasta la próxima.
Pues lo pasamos muy requetebien y fuimos muy formales.
El primer comentario obligado es relativo a lo metereológico, porque con esta Semana Santa que hemos tenido…. de dónde salió el Jueves?
Tengo sospechas de que, al igual que en las bodas se llevan huevos a las monjas clarisas para asegurar la cosa del buen tiempo, entre nosotros hay alguien que hace lo propio, y no lo confiesa.
Y allí estábamos Jose, nuestro guía espiritual y su inseparable Wilma; Kattalin y Sena,que a ratos iban las primeras porque Sena no tenía el día para segundona; José Ignacio, en dignísima sustitución de Amaia, con la parte baja de su espalda un “poco dolorida”, con Elvis claro; Ana y Bigotes, al que conviene llevarlo siempre a los paseos por aquello de si no encontramos el camino de vuelta se puede contar con que nos lleve galopando;servidora y Lady, a la que le había sentado genial el desayuno, porque tenía la quinta puesta y, cerrando el grupo las dos chavalillas o sea Ane y Kari, por supuesto con Harry y Sirena, alguien lo dudaba?
Cuando llegamos al vivero atamos nuestros respectivas monturas (qué dominio!) a los árboles, para lo cual no sólo llevávamos ronzales, sino que a éstos les unimos también las cuerdas de los fardos para que pudieran comer hierba tranquilamente, lo que se dice auténticos “pofesionales”.
Mientras algunos entraban a por los merecidos refigerios, otros entre los que me cuento nos quedamos fuera del bar a cuidar de los caballos. Y allí estábamos en animada charleta cuando Bigotes decidió que aquella era una hierba estupenda para darse un revolcón y dicho y hecho.
Y en eso salió José del bar para impedirlo, porque las cuidadoras estábamos así tan tranquilamente, mirando cómo se tumbaba, en fin cosas del directo.
Cuando nos preparábamos para regresar apareció la furgoneta de Lajane con ella misma, y de copilotos Amaia y Ritxi, que nos hacían una visita.
Y ya de vuelta, Kari cantaba aquello de “Lástima que terminó, el festival de hoy, pronto
volveremos con..más diversión”. Claro que, a ella José la ha apuntado a una salida a caballo todo un día: envidia yo? ni hablar!
Por último hubo barbacoa, y algo de picar, por supuesto, que esto de montar cansa mucho, y hasta la próxima.
Un abrazo.
Qué despiste! Me he olvidado del maestro escanciador Javi, que iba detrás de mí con Luna, mil perdones.
Muy bueno Yolanda,
Ya echaba yo de menos el relato de las aventuras de la Semana Santa!