Este ha sido el título sugerido por Yolanda hoy para el post. Tanto, tanto como humillación no se si ha sido, pero si hemos trabajado de lo lindo para conseguir hacer parte del recorrido de la gyncana de ayer. ¿Como puede ser tan dificil que un caballo pase al trote los palos sin tocarlos?
La verdad podiamos habernos dedicado a tocar el piano con los caballos si los palos en cuestión llegan a ser musicales. Que frustración! a media pasada Segoviano paraba como si lo hubieran lastrado y por más que yo le daba con las piernas, nada un desastre.
Enrique en la mitad de la pista ha dicho hasta tacos, desesperado desgañitandose a voz en grito…. menos mal que en el fondo lo pasamos bomba y aunque a veces el orgullo salga un poco herido no nos rendimos.
Ayer cuando escribi el post se me olvido mencionar la bajada del caballo sin permiso de Ainara!
Preparando los caballos Ainara comentó, me ha tocado Murphy y nos estubimos riendo con ella porque el bueno de Murphy es poco “pajaro” por decirlo finamente. Ayer salio fresquito con la helada que hacia y ante un fustazo de Ainara respondio mandándola a volar, la pobre dio con las posaderas en la arena helada de la pista. ¡Que frio! fue su exclamación mientras, Murphy corria desmelenado hacia la barrera y casi se lleva a Enrique por delante. Esto es para que nos fiemos de los ponys!
Bueno el proximo post será sobre la fiesta del sábado, que la verdad ¡Menudo ambientazo!
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