Agotada pero contenta, mañana es muy posible que me duela todo y que la clase en pista sea dura con agujetas, pero hoy lo hemos pasado bien.
Nos hemos juntado 16 del picadero y hemos ido a galopar por la playa hasta Robayeda. Todos animados hemos hecho reparto de caballos, gran emoción!. Una vez hemos puesto en marcha la tanda ha llegado la hora de la verdad. No eran los caballos de Jane, esos a los que estamos tan acostumbrados….estos tenian sus propias manías. El mio andaba de costadillo y cuanto más me empeñaba yo en que fuera de frente más nervioso él y más gorda la crisis, al final me he rendido, cambio de caballo. No era plan de pasar una hora de pánico. ¿No veniamos a disfrutar?
Los primeros momentos han sido de caos, creo que Jose nos quería mandar a casa a todas o mejor a una buena hora de trabajo en pista. Nos ibamos acercando a la playa y al momento del galope y eso menos una tanda era de todo.
Tras superar con más o menos dignidad los primeros momentos de agobio ha llegado el esperado galope por la playa. Que gozada!!!! Una vez de que hemos medido los caballos ¡a disfrutar! lo malo es que nos ha sabido a poco…..
Despues hemos ido paseando por la zona al paso y con algún pequeñito trote y tras hora y media se ha acabado la diversión. Una zona preciosa y una prueba de que hay que montar más……todavía hay caballos que nos toman el pelo….Pero con trabajo y tiempo podremos con todos!!
Ya estamos pensano en la siguiente…Navarrete?, la Playa de Laredo?………
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La verdad es que dimos un espectáculo… La chica que nos llevaba tenía que estar pensando “Dónde me habré metido?”. Menos mal que después de los nervios iniciales se calmó la cosa y ya disfrutamos a tope.
Eso si, al día siguiente Enrique ya nos puso en nuestro sitio con su pequeño rapapolvo. Si llega a venir al paseo nos hace bajarnos a todos de los caballos! Esperemos que esto no sea un obstáculo para que nos quieran llevar más veces de “excursión”.